1976: Los primeros pasos en la Calle Gregorio Fernández

Todo gran proyecto tiene un comienzo, y el nuestro se gestó en febrero de 1976. En aquel entonces, el Centro de Enseñanza Gregorio Fernández abrió sus puertas de manera humilde en la entreplanta número 6 de la calle que le da nombre. Éramos un centro pequeño, con apenas siete aulas, un despacho y una sala de profesores. Sin embargo, la ilusión era inmensa. Un equipo de seis compañeros comenzó a trabajar incansablemente para formar y educar a nuestros primeros 300 alumnos.

Desde esos primeros días, los módulos que se impartían ya reflejaban nuestro compromiso con las necesidades reales de la sociedad: Auxiliar Administrativo, Técnico Superior de Administración, Técnico Superior de Informática de Gestión, Técnico de Auxiliar de Clínica y Técnico de Auxiliar y Superior de Jardín de Infancia. Aunque los tiempos han cambiado, la esencia del Gregorio Fernández de intentar inculcar valores sólidos permanece intacta.

1982: Creciendo para llegar a más alumnos

El esfuerzo y la dedicación dieron sus frutos. Seis años después de nuestra fundación, las instalaciones originales se quedaron pequeñas. En la década de los 80, tomamos la decisión de hacer una gran mudanza y nos trasladamos al número 23 de la calle Gabilondo, donde se encuentran nuestras instalaciones actuales.

Este cambio no solo nos permitió crecer en espacio, sino también en capacidad y oferta educativa. Hoy en día, hemos pasado de aquellos primeros 300 estudiantes a formar a alrededor de 1.000 alumnos, gracias al trabajo de un equipo docente que ha crecido de 6 a 50 profesionales.

Compromiso constante con la Formación Profesional

A lo largo de estos 50 años, el Centro ha impartido títulos de la ESO o el Bachillerato, aunque hoy en día nuestro enfoque principal y exclusivo es la Formación Profesional. Nos hemos adaptado a los tiempos, como demuestra la publicación ininterrumpida de nuestra revista escolar desde 1986 (ahora con una edición anual) y nuestra colaboración con el Ayuntamiento en 1987 para la construcción de una pista deportiva, que aún hoy es un espacio fundamental para nuestro instituto.

"Un pequeño instituto que ha crecido, ha crecido mucho, y lo seguirá haciendo, siempre para ayudar, para crecer y, sobre todo, para educar en valores."

Descubre nuestra historia de viva voz

Escucha este episodio especial de nuestro podcast donde repasamos nuestros orígenes.